Palpación de la glándula tiroides: por qué se realiza.

La palpación (palpación de los dedos) de la glándula tiroides es un método de investigación muy simple y accesible para cada paciente. Un endocrinólogo, un terapeuta o un médico de familia lo llevan a cabo y, según los datos obtenidos, elabora un plan de acciones adicionales: asigna el laboratorio del paciente y los métodos de diagnóstico instrumental.

Descubrirá en qué casos se muestra la palpación de la glándula tiroides, qué cambios en el órgano se pueden detectar con su ayuda, así como la metodología de investigación de nuestro artículo. Pero primero, le sugerimos que se familiarice con la estructura y las funciones de la glándula tiroides.

Cuando esta investigación es necesaria

La palpación de la glándula tiroides es un método de detección para diagnosticar la patología de este órgano. Sobre la base de sus resultados, el médico construye una estrategia de examen adicional. Todos los pacientes son palpados con las quejas de una sensación de incomodidad en el cuello, dificultad para tragar alimentos secos, así como en el caso en que el paciente observa que se había aflojado los collares antes. No se puede prescindir de este estudio, incluso cuando el médico, sobre la base de un complejo de quejas completamente diferentes del paciente, sospecha que tiene hipotiroidismo o, por el contrario, tirotoxicosis.

Este método de diagnóstico no tiene contraindicaciones, no requiere preparación y gastos financieros, pero al mismo tiempo es muy informativo, por lo que los endocrinólogos y terapeutas del día a día lo realizan repetidamente.

Norma y patologia

Una glándula tiroides sana no es visible a los ojos y no está determinada por la palpación. Un ligero aumento en el órgano (dentro del 10%) en ausencia de síntomas de su patología también se considera una variante de la norma. La superficie de la glándula es lisa, la consistencia es suave y elástica, no está soldada a los tejidos circundantes, los nodos están ausentes y tampoco hay dolor.

De acuerdo con la clasificación de la Organización Mundial de la Salud, hay 3 grados de agrandamiento de la glándula tiroides (es decir, bocio):

  • norma (el bocio está ausente; el volumen de cada uno de los lóbulos no es más que la falange distal (distante) del pulgar del sujeto);
  • Grado (el bocio es palpable, pero no visible visualmente en la posición fisiológica del cuello; puede haber nódulos que no conduzcan a un aumento en el volumen de toda la glándula tiroides);
  • Grado II (el bocio no solo se detecta en la palpación, sino que también es claramente visible incluso con la posición normal del cuello).

Metodología de investigación

Como regla general, el médico realiza la palpación de la glándula tiroides, ubicada frente al paciente de pie. Los especialistas en pulgares arriba al mismo tiempo están al nivel del borde superior del cuerpo. El médico determina fácilmente la localización del istmo, que es el punto de partida para sondear los lóbulos de la glándula.

Si la glándula se agranda a un tamaño considerable, es más conveniente e informativo palparla, estar detrás de un paciente que está de pie o sentado en una silla.

El médico le pide al paciente que trague saliva y, durante el movimiento de mayor deglución, desliza sus dedos sobre la superficie de la glándula tiroides, evaluando algunas de sus características.

En algunos casos, especialmente en pacientes con sobrepeso, así como en hombres, la palpación puede ser difícil.


Que sigue

Si el médico, durante la palpación de la glándula tiroides, descubre algún cambio en la misma, recomendará al paciente un examen más detenido:

  • determinación de los niveles sanguíneos de hormonas tiroideas (tiroxina, triyodotironina y, en algunos casos, calcitonina);
  • Determinación en sangre de la concentración de la hormona estimulante de la tiroides de la glándula pituitaria (TSH): interactúa con la glándula tiroides según el principio de retroalimentación, es decir, un aumento de la concentración en la sangre.4 conduce a una disminución en el nivel de TSH en él y viceversa;
  • Ultrasonido de la glándula tiroides;
  • Escintigrafía de este órgano con yodo radioactivo, etc.

Conclusión

Se debe realizar una palpación de la glándula tiroides para cada paciente cuya patología se sospecha de este órgano. Estas palpaciones (por supuesto, junto con las quejas del paciente y la historia de su vida y enfermedad), por regla general, permiten al médico establecer un diagnóstico preliminar y, sobre esta base, formar un plan para un examen más detenido del paciente.


Cual medico contactar

Si una persona tiene un aumento en el cuello, hay una sensación de un nudo en la garganta cuando traga o se ahoga, debe comunicarse con el terapeuta. Para diagnosticar enfermedades de la glándula tiroides, es necesaria una consulta con un endocrinólogo. Además de la palpación, la ecografía ayuda a estimar el tamaño de la glándula.

El especialista muestra cómo palpar adecuadamente la glándula tiroides:

Mira el video: Exploración física del tiroides

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